RETRODEZCAN

Este imperativo es del todo incorrecto pero me resulta más contundente que el original RETROCEDAN. Por lo tanto, si la Real Academia de la Lengua Española me lo permite, desde hoy en adelante haré uso exclusivo de él.
Con RETRODEZCAN pretendo dar a conocer parte de mi obra pictórica, escultórica, fotográfica y, en menor proporción, literaria y, a la vez, mantener una corriente de opinión sobre los acontecimientos de naturaleza artística de hoy día.
Espero que tomeis la sabia decisión de manteneros a una distancia prudencial de mis opiniones aquí vertidas que no siempre tienen por que ser del agrado de la mayoría; ¿o, sí?

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jueves, 8 de febrero de 2018

VIRGEN de CANDELARIA (TENERIFE) y VIRGEN de MONSERRAT (CATALUNYA)

El esperpento político desatado por Joan Mª Piqué respecto a si el Sr. Puigdemont, -del que es Jefe de Prensa-, puede llegar a ser investido desde Bruselas President roza ya el surrealismo contemporáneo más extremo al comparar y afirmar, sin ningún rubor ni miedo al ridículo, que también Canarias está gobernada telemáticamente desde allende los mares.

Empezaré por decir que esa desafortunada opinión es igual a comparar la velocidad con el tocino o, para ser más exactos, el tocino con la distancia. El Gobierno de Canarias se encuentra en las islas, próximo a todos sus habitantes y la forzada permanencia de Puigdemont en Bruselas se encuentra, en efecto, menos alejada que el archipiélago lo está de Madrid pero, por el contrario, mucho más alejada del resto de catalanes que lo que puedan estar los canarios de su propio gobierno. Así que el ejemplo no sólo no me sirve sino que, además, no se adecúa en absoluto con el criterio real que envuelve el tan discutido procés, de lo que se desprende que Joan Mª Piqué piensa y actúa  de la misma manera que lo haría un trozo fresco de tocino. Ello no quiere decir que nuestros isleños políticos sean considerados por la población un dechado de virtudes porque, en mi modesta opinión, al contrario que el Sr. Puigdemont, para estar tan cerca como están de su pueblo, de sus votantes y simpatizantes, su compromiso  y rendimiento político, a juzgar por todo lo que leo en la prensa diaria canaria, deja muchísimo que desear.

Tal es el caso del Presidente del Cabildo de Tenerife, el joven Carlos Enrique Alonso Rodríguez que en pleno siglo XXI quiere proponer a la Virgen de Candelaria como Presidenta Perpetua y Honoraria del Cabildo de Tenerife que él mismo preside. Así pues, el Sr. Joan Mª Piqué, jefe de prensa de Puigdemont, haría muy bien en contactar lo antes posible con Carlos Enrique Alonso Rodríguez y solicitarle consejo, basado en su íntima experiencia religiosa, para tratar de convertir, -a la vista de cómo se presenta el procés-, a la virgen de Montserrat en Presidenta Perpetua y Honoraria de la Generalitat de Catalunya durante la probable ausencia indefinida del Sr. Puigdemont.

miércoles, 7 de febrero de 2018

SANSOFÉ Revista de 1972

Corría el año 1972 del siglo pasado y, entre otros distintos motivos, yo iba aumentando el repertorio de comprometida fotografía social vinculada, sobre todo, al Puerto de la Cruz. Esta especialidad llamó de pronto la atención de un conocido joven y amigo que, a la sazón, respondía al nombre de Juanito alias “El moro”, cuyo padre por entonces era parte responsable de una cuestionada revista de tradición izquierdista de nombre SANSOFÉ y con sede en Las Palmas de Gran Canaria.

Puesto en contacto con la redacción, sólo pude colaborar gráficamente en ella en dos números distintos  seguidos de aquel año 1972: en el número 116 con fecha 13/05/72 (foto de la izquierda) y en el siguiente, el número 117 con fecha 20/05/72 (foto abajo). El número 118, jamás vería la luz pública al ser clausurada por la censura franquista de entonces y ahí, desgraciadamente, acabaron mis ilusiones de poder publicar todo el material recabado para la ocasión y de sincero compromiso social contra los últimos coletazos de la dictadura.
La primera de las fotos, en el espacio superior, fue galardonada con el primer premio en el concurso de fotografía social organizado en la época por la Facultad de Derecho de la Universidad de La Laguna.

Con el tema titulado GENERACIONES quise poner gráficamente de relieve el cambio social que se estaba operando en la sociedad española con el declive progresivo de la dictadura: es decir, el paso dado del costumbrismo decimonónico a la coyuntura vivida por la presencia, sobre todo en las islas, del intenso flujo turístico y sus consecuencias inmediatas en el seno de nuestra especial idiosincrasia.

Así hablaba años después la prensa canaria del drástico cierre de SANSOFÉ:

“Se publica el último número de la revista “Sansofé” tras ser clausurada el mes anterior por el Consejo de Ministros de la dictadura franquista. La publicación, de tendencia izquierdista y que contribuyó a despertar la conciencia nacional del archipiélago, tuvo su sede en Las Palmas y editó 118 números hasta su cierre por las presiones gubernamentales y la  censura”. 
El catedrático Nicolás Guerra Aguiar ha pasado los últimos tres años de su vida documentándose, estudiando y recabando testimonios de los periodistas que hicieron posible la corta pero intensa vida de la revista semanal canaria Sansofé. Todo ese trabajo lo recoge en su libro Sansofé, en defensa de la libertad secuestrada.

“Es mi homenaje a toda la gente que hizo posible la revista”, dijo en su momento el autor. «Conocí Sansofé cuando era estudiante en la universidad. No la compraba pero la recibía a través de otro; me la prestaban», relató Guerra, quien fuera compañero de piso de Agustín Millares, colaborador de la publicación. De corte democrático, del semanario, nacido en diciembre de 1969, se decía que era «un nido de rojos», por lo que ir al kiosco a comprarla suponía un riesgo. Aunque comenzó su andadura como una revista «turística», pronto se posicionó como un medio donde -«entre líneas»- se reivindicaba la democratización de la sociedad.


jueves, 25 de enero de 2018

CARNAVAL Y CEFALEAS

Las terribles cefaleas que vengo padeciendo a diario desde hace ya casi dos meses no sé si atribuirlas a la inflamación de la arteria parietal, -según diagnóstico de mi neurólogo-, o si por el contrario éstas se deben a las graves consecuencias derivadas no sólo de tanta información controvertida respecto a la incertidumbre del llamado procés catalán sino además a la enorme tensión que me provoca en el cerebro el resultado final del proceso abierto en relación a la financiación ilegal del Partido Popular valenciano en el que no acaban de poder imputar al Sr. Fco. Camps porque, al parecer, su grave delito denunciado por su delfín Costa habría ya del todo prescrito y en definitiva podría también seguir vistiendo sus elegantes trajes no sólo ya ante sus propios sastres sino además antes los mismos jueces y fiscales que con la misma elegancia cerraron en su día el caso.

Con respecto al Sr. Puigdemont, tengo la fundada sospecha de que su próxima entrada en Cataluña podría coincidir con la celebración de los populares Carnavales. En tal caso, no cabe duda de que si lo hiciera disfrazado de sí mismo resultaría mucho más difícil de detectar por los servicios de inteligencia, toda vez que, al parecer, para mimetizar al Presidente, los cientos de miles de independentistas afines a sus radicales postulados podrían muy bien ponerse de nuevo de acuerdo para que, una vez todos disfrazados de Sr. Puigdemont, pudieran hacerle pasar fácilmente del todo desapercibido entre la espesa multitud de simpatizantes que se darían cita para la ocasión ante la Generalitat de Catalunya y ante el estupor de los servicios secretos españoles.

De modo que para tener un diagnóstico seguro sobre las cefaleas que tanto me afectan todavía hoy y según el pronóstico descrito por el neurólogo, sería conveniente dejar pasar de largo estos últimos acontecimientos para tratar de determinar con toda certeza que no fueran éstos los motivos de mis agudos dolores de cabeza sino que, por el contrario, sí se debieran finalmente a las supuestas consecuencias derivadas de la inflamación de la ya mencionada arteria parietal que vengo padeciendo desde Diciembre pasado o certificar así el verdadero motivo de mis preocupaciones


sábado, 20 de enero de 2018

AMIGOS PARA SIEMPRE

¡¡Buen dibujo, como siempre, aunque no sé cómo gastas la mina con semejante cretino!!

Esta contundente frase, -referida a un dibujo hecho por mí de Albert Boadella-, corresponde a la opinión, vertida sobre el personaje, de un gran amigo mío cuyo nombre me reservo con cariño pero cuya contundencia demuestra en sí misma hasta qué punto el dramaturgo y actor, posicionándose como catalán anti independentista, ha sido, con una única frase, despojado sin piedad ni criterio de su más que demostrada gran trayectoria teatral y de lucha antifranquista durante gran parte de su eterna juventud.

Este sencillo ejemplo pone a las claras de manifiesto la gran ruptura emocional habida hoy entre todos aquellos amigos que como en este caso, así como en aquellos otros del periodo de guerra civil española y por muy distintas razones, también amigos y familiares se vieron obligados por las circunstancias a permanecer a uno u otro lado de aquellas tendencias políticas que espolearon una absurda guerra de tres años que espero y deseo que hoy no se produzca en Cataluña.

Sin embargo y pese a ese guante de fina seda que mi entrañable amiguito catalán  me arroja en el día de hoy a la cara, no deja de ser para mí una simpática y emotiva venial provocación para que con tal excusa decidamos coincidir (como de casualidad), -en cualquier momento y el cualquier bar desconocido-, descorchando y brindando frente a un par de frescas botellas de cervezas de las que tanto están ahora de moda; siempre y cuando su extraordinaria y sana afición al deporte del ciclismo no le prive de tal privilegio en compañía de un charnego.


jueves, 18 de enero de 2018

TABARNIA Y SU PRESIDENTE

¡Por fin! La plataforma cívica que bajo el neologismo de TABARNIA comprende hoy las ciudades de Barcelona y Tarragona ya cuenta con su Presidente. Nada más y nada menos que el actor y dramaturgo Albert Boadella, fundador en l962 del grupo teatral Els Joglars; el mismo que en 1977, con motivo del estreno de LA TORNA, -sátira del proceso de Heinz Ches-, fuera encarcelado para ser sometido a consejo de guerra acusado de severas injurias al ejército. El día antes de la vista, Boadella protagonizaría una rocambolesca huida para terminar refugiándose durante un tiempo en Francia.
Entre sus muchas obras, cabe mención especial TELEDEUM, UBÚ PRESIDENT, ácida y descarnada crítica a Jordi Pujol y Salvador Dalí.

Jordi Vives, portavoz de TABARNIA, así lo afirmaba la pasada semana en una entrevista televisiva mientras que el periodista deportivo catalán Tomás Guash hacía lo propio en otra distinta cadena, asegurando además que el sentido del humor que tanto echaba en falta este pasado año entre el conjunto de los catalanes volvería de nuevo de la mano de todos aquellos otros anti independentistas contrarios a la unilateralidad del procés catalán y que se desmarcan abiertamente de la Cataluña rural representada en este caso por las provincias de GERONA Y LÉRIDA.

Lo que me parece del todo cierto y además celebro es que con Boadella como Presidente tendríamos más que asegurado el espectáculo total en forma de una gigantesca performance con escenarios naturales de paisaje urbano y en tiempo real de momento indefinido. Espectáculo de pantomima que correría además paralelo y a la contra frente a todas aquellas otras iniciativas programadas de antemano por los pragmáticos distintos partidos independentistas con el único fin de lograr sus firmes propósitos y que en breve, -en el hipotético caso de no celebración de nuevas elecciones-, se darán cita puntual en el Parlamento de Cataluña. Con la ventaja añadida que para los miembros de TABARNIA supone rebatir al bloque soberanista empleando sus mismos argumentos independentistas.

Para entonces, el independentismo se encontraría atrapado entre dos distintos fuegos. En la vanguardia por todo el peso de la Constitución desplegada y por lo que significa el gran temido artículo 155 que contempla y que tanto daño ha hecho ya en el frente nacionalista catalán hasta hoy y por la retaguardia con todo aquel otro fuego a discreción que representan los de TABARNIA amén del enorme carisma que aglutina su actual Presidente Boadella. Si a ello le sumamos todo lo que que las redes sociales vierten en favor de TABARNIA y las oportunidades habidas de sus representantes en los distintos medios de comunicación, parece ser que la batalla propagandista también la tendrían ganada de antemano.

martes, 14 de noviembre de 2017

PERFORMANCE

¿Cuánto hubo de simbolismo, según la Sra. Forcadell, en la pasada declaración de independencia de Cataluña y cuál ha sido el saldo positivo cosechado con su intervención como presidenta del Parlamento de Cataluña?
Desde mi punto de vista, cero. Cero en cuanto a carácter simbólico como también en cuanto a saldo positivo de toda la operación soberanista porque si la intención hubiera sido meramente simbólica, hubiera bastado con una simple performance que hubiera evitado tanto gasto a costa del erario público además de haber dado sentido a los anhelos de miles de catalanes sin que todos ellos hubieran tenido que verse arrastrados por sus líderes a salir tantas veces a la calle a exigirla de manera tan categórica y con un saldo tan negativo para sus republicanos intereses. Para ello existe, por ejemplo, el teatro.
Comprendo que cualquier estrategia frente al temido artículo 155 de la Constitución española con tal de evitar la entrada en prisión hubiera sido válida, sin embargo el cálculo de los graves riesgos a los que se enfrentaban los responsables no fueron lo suficientemente valorados para salir indemnes de la situación creada, de lo que se desprende que la Sra. Forcadell tuvo que verse en la imperiosa necesidad de mentir ante el Tribunal Supremo si lo que quería era conservar la libertad y, también, la de los suyos. Y eso es comprensible.  
Negarse a declarar, -ni siquiera en tu propio beneficio, a la fiscal-, como lo hicieran en su comparecencia el vicepresidente Junqueras y sus adláteres también comporta un cierto riesgo a tenor de la falta de tiempo alegada en su favor por los abogados para preparar la defensa.
Y, por último, ¿Qué decir de la rocambolesca salida de Cataluña del Presidente y el resto de miembros de su gabinete hacia Bélgica? ¿Es también un exilio simbólico el suyo? No lo creo; aunque si admito que intentar mantener un gobierno fuera de las fronteras de lo que pudo haber sido la República de Cataluña sí que me parece el acto más simbólico de todos los posibles.

lunes, 13 de noviembre de 2017

TOMA DE CONCIENCIA


Albergo serias dudas respecto a si la aplicación del artículo 155 de la Constitución española hará desistir de su empeño por conseguir la tan ansiada independencia a los miles y miles de catalanes que se han visto afectados en su amor propio esta vez pero cuyas esperanzas continuarán manteniendo intactas hasta lograr encontrar, tarde o temprano, la fórmula que les permita de nuevo a aspirar a aquello por lo que siempre han estado esperando.
No se trata de un simple capricho espontáneo sino de un profundo deseo incubado en el seno de una especial idiosincrasia como la catalana y cuya relevancia no hemos sabido asimilar el resto de españoles, afectados seguramente por una ignorancia histórica que no nos ha permitido hacernos una composición de lugar sobre sus lícitas aspiraciones a una soberanía que a su criterio les fue arrebatada en su día de manera muy arbitraria.
Esta sencilla introducción me predispone a viajar al pasado; a aquella escuela primaria de los años cincuenta en Tenerife en la que casi nunca nos hablaron de los primitivos habitantes de las islas, los guanches, y que cuando alguna vez lo hicieron siempre creímos que no tenían nada que ver con nosotros porque se nos consideraba, ante todo, españoles.

Dicho esto y con el paso del tiempo sí que aquellos niños empezamos a tener clara conciencia de ese sentimiento isleño integrador pero, en mi opinión, sin llegar a aproximarse a aquel otro, -sentimiento también-, de tanto arraigo por la tierra y tradiciones como el que muchos años más tarde tuve la oportunidad de conocer y experimentar en Cataluña. Y todo ello me lleva de la mano de la música hasta la célebre CANTATA DEL MENCEY LOCO que con tanto ahínco y coraje llevaron a cabo los componentes de LOS SABANDEÑOS. ¿Es la CANTANTA sólo el estremecedor relato de unos hechos históricos acaecidos en las Islas? ¿Es tal vez  una denuncia musicada de la crueldad de los castellanos para con los aborígenes guanches? ¿Quizá la exaltación sin más de un genocidio sin importancia padecido por la población indígena a miles de millas de la Península?
¿No se ha pretendido acaso, a través de la música, asistir a la grave tragedia sufrida por nuestros antepasados a manos de unos furibundos conquistadores y cuyos hechos, relatados de tal manera melódica, nos han hecho tomar al fin plena conciencia sobre nuestra particular manera de entender el despertar de un intrínseco sentimiento canario de revancha contra los injustos avatares del curso de la historia que no nos tocó vivir pero que sin embargo nos convertiría a la postre en miserable vasallaje de ultramar bajo la Corona de Castilla?

viernes, 3 de noviembre de 2017

SER ESPAÑOL

Si bien es verdad que me he sentido preocupado en estos últimos meses por la deriva tomada en lo  referente al procés català, ello no quita para tampoco sentirme identificado con ese nacionalismo rancio, barato y de pandereta retratado magistralmente por Berlanga a lo largo de su extensa y exitosa filmografía. De modo que no me siento en absoluto representado ni por la letra del VIVA ESPAÑA ni por el A POR ELLOS que tantos anti catalanistas españoles han estado gritando hasta la saciedad en las muchas calles de toda España. Esos dos eslóganes, entre otros muchos, siempre me sugieren la desconcertante figura vestida de negro sobre cuyos hombros, cubiertos de caspa, pesaba su inequívoco pasado franquista cuando, sobre todo, eras humilladamente interpelado con un: ¡Vd. no sabe con quién está hablando!

Ahora me doy cuenta, -mejor que nunca y como todos ya sabemos-, de que el hecho de que el HIMNO NACIONAL carezca de letra, ha constituido desde siempre un verdadero acierto en lo que ha mensaje subliminal abortado se refiere. De esa manera será muy difícil discriminar a alguien por lo que el himno pudiera decir o por las alusiones que en la mayoría de himnos se hacen de los distintos y ambiguos conceptos de patria, libertad, honor, etc., etc. Me parece que sólo con la música es más que suficiente.

La ESPAÑA que me representa como individuo es la que se ha forjado con la literatura del Siglo de Oro, las artes hasta nuestros días, la ciencia y la filosofía llevada a cabo por muchos otros individuos, tales como Miguel de Cervantes, Calderón de la Barca, Lope de Vega, Goya, Velazquez, Picasso, Fdo. Sor, Manuel de Falla, Granados, Albeniz, Tárrega, Manuel Cervet, Severo Ochoa, Gregorio Marañón, Santiago Ramón y Cajal, Ramón Llull, Jaime Balmes, Donoso Cortés,  J.L. López Aranguren, etc., etc., por no citar a aquellos cientos de populares artistas de nuestros días que han influido sobremanera, con su forma de hacer música y poesía, en el profundo significado que representa hoy sentirse español. Me refiero a españoles como Lorca, Machado, Goytisolo, Serrat, Joaquín Sabina, Aute, Krahe, Pedro Guerra, Victor Manuel, etc., etc.

Todos estos personajes con sus respectivas obras y no otros han sabido embargarme de esa pacífica actitud, para otros muchos reprochable, de sentirme ufanamente español, sin complejos de ninguna clase y provisto de una sana conciencia nacional totalmente alejada de cualquier totalitarismo político y tratando siempre de vivir de espaldas a cualquier régimen que no se conduzca con absoluta democracia. 

miércoles, 1 de noviembre de 2017

POLÍTICOS ESPAÑOLES

Me temo que carezco de la suficiente ignorancia como para tratar de comprender los contradictorios postulados de tantos políticos profesionales


martes, 31 de octubre de 2017

domingo, 29 de octubre de 2017

JUNQUERAS&PUIGDEMONT


SR. JUNQUERAS Vicepresidente del Parlamento de Cataluña


sábado, 28 de octubre de 2017

LA PRESA

A pesar de tenerla asida de momento sólo con los incisivos, será muy difícil que tanto Puigdemont como Junqueras decidan soltar sin más la presa, máxime, cuando disponen del apoyo incondicional que representa esos dos millones de catalanes que les arropan. En el momento que decidan abrir la boca para respirar mejor, acuciados entonces por la presión que ejercerá la puesta en vigor del temido artículo 155 de la Constitución española, será ese el momento oportuno para que la víctima pueda zafarse y huir precipitadamente campo a través y buscar refugio, ilesa, entre esos otros millones de catalanes que también esperan ansiosos y esperanzados su inminente regreso.



Será entonces el momento de saber qué hará el gobierno de Rajoy con los lebreles asilvestrados que se han salido de madre causando tanto temor e indignación en todo el territorio catalán. No será preciso conminarlos como castigo en la perrera sino, simplemente, adiestrarles adecuadamente para que puedan vivir en comunidad, en paz e indemnes junto el resto de sus semejantes.

Lo que no será tan sencillo será restaurar la profunda fractura social abierta en Cataluña. Me temo que ello llevará mucho más tiempo que lo que tardó la mitad de la cámara catalana en proclamar la anhelada independencia a espaldas de la otra mitad de la misma.

Lo que mal empieza suele acabar mucho peor de lo deseado. Para ser sinceros, nada sería descartable, -ni siquiera el derecho a exigir la independencia-, si se siguieran los pasos democráticos puestos a disposición en un estado de derecho, donde todos los ciudadanos tengan las mismas oportunidades de decidir su propio futuro y, en mi modesta opinión, el llamado procés sobiranista català no ha querido seguir por el camino deseado y en cuyo final otros muchos, inútilmente, han permanecido  esperando.

jueves, 26 de octubre de 2017

LA SUERTE ESTÁ ECHADA

ALEA JACTA EST.  Con esta mítica frase, traducida como LA SUERTE ESTÁ ECHADA y atribuida a Julio Cesar, habrán debido dirigirse respectivamente a los suyos tanto Puigdemont como Rajoy antes de cruzar, -para librar definitivamente la última batalla-, el río Rubicón, representado en nuestro actual siglo XXI por el temible artículo 155 de la Constitución que, como arma letal, maneja el Presidente del Gobierno como por la contundente y afilada declaración de Independencia con la que amenaza y reclama para Cataluña el President de la Generalitat. Todo ello sin contar expresamente con el peligro añadido que representa la enorme profundidad del rio en cuestión además de la dificultad que entraña su enorme y violento caudal para una navegación serena, apacible y segura.



En cualquier caso, todos esperamos, no sin cierto estupor, que la sangre no llegue al rio y que la transición a la normalidad cotidiana transite por unos cauces sin apenas escollos que dificulte la correcta navegación de los intereses alegados por ambas partes aunque, para ser sinceros, me temo que durante los próximos años será muy difícil por parte de los independentistas renunciar a todo aquello que han creído haber tenido tan a mano y que les habría sido arrebatado con la aplicación de un nefasto artículo de la Constitución española que tardarán mucho tiempo en olvidar pero que, sin embargo, en el momento que transcurre mientras escribo este último artículo, hay quienes ya afirman que el Sr. Puigdemont estaría dispuesto, a cambio de que el Gobierno español deje de aplicar el mencionado artículo 155, a convocar nuevas elecciones al Parlament, de lo que se desprende la formación de una  multitudinaria manifestación que, en este preciso instante está teniendo lugar, concentrada en la Plaça de Sant Jaume, frente a la Generalitat de Catalunya, tratando de traidor a un Puigdemont incompareciente y reclamando, a voz en grito, la declaración inminente y sin condiciones, la independencia de Catalunya.

Sea como fuere, independientemente incluso de las decisiones que en las últimas horas hayan de tomar unos u otros además del propio rumbo que sigan los postreros acontecimientos, seguiría pudiendo afirmar lo mismo, tal y como ya he mencionado en un principio: LA SUERTE ESTÁ ECHADA.

sábado, 21 de octubre de 2017

VINO CONCILIADOR

Quisiera poder opinar sobre cualquier otra cosa que no sea el controvertido contencioso catalán y me resulta del todo imposible. Sólo me queda entonces el consuelo  de pensar que si los dos máximos responsables de esta rocambolesca situación no logran llegar a algún acuerdo válido que desencalle la situación y permita una reconciliación  ¿qué otra cosa puedo hacer yo?

¿En qué medida y hasta donde puedo opinar yo sobre la situación creada en Cataluña?

Todos sabemos o deberíamos saber que entre el blanco y el negro existe un cromatismo tan extenso de grises que sin ninguna dificultad podríamos optar por aquel que, llegado el caso, mejor conviniese a nuestros propios intereses o mejor se adaptase a las circunstancias del momento pero, aún así, me temo, -y esto es lo que de verdad me desconcierta-, que una vez elegido un gris determinado, éste tampoco fuera del beneplácito ni agrado de ambos. Por lo tanto, nos encontraríamos, según Rajoy, atrapados en un oscuro callejón sin salida sobre el que continúa pesando la maldición de la aplicación del artículo 155 previsto en la Constitución española.


Somos los ciudadanos los que, manifestándonos en la calle, hemos ido tomando conciencia y partido en uno u otro sentido, olvidando la mayoría de las veces que son precisamente nuestros representantes elegidos quienes deberían cumplir con el trabajo que, en las urnas, les ha sido encomendado; trabajo político y diplomático a destajo. 

Echo de menos, aunque a un nivel más doméstico que nacional, la forma en que, en mi lejana juventud, solíamos dirimir nuestras pequeñas rencillas entre amigos. No valía citarnos en cualquier lugar donde no hubiera dispuesta una modesta botella de vino en torno a la cual tomábamos asiento y que gracias a la graduación de su contenido se nos iba calentando el paladar y soltando la lengua, casi siempre por suerte, en una dirección única de entendimiento. Terminábamos admitiendo nuestras respectivas culpas además de nuestras propias responsabilidades, sin llegar jamás a provocar la humillación del oponente y aceptando la reconciliación, en ocasiones de antemano pactada. También es verdad que, aunque no todos, entonces sí que teníamos un verdadero enemigo común contra el que combatir en silencio y, -por increíble que parezca-, eso facilitaba mucho las cosas.

Cataluña presume de excelentes vinos como para que no cueste demasiado un entendimiento entre dos degustadores de caldos como sospecho que puedan ser Puigdemont y Rajoy y si aun así no consiguieran llegar a un esperado acuerdo ventajoso para ambos frente a una botella y antes del próximo lunes, mucho me temo que la buena reputación que tiene la denominación de origen de los blancos, tintos y achampanados de su gran producción vinícola se vería bastante afectada y muy en entredicho a nivel europeo. Sólo por mantener este prestigio viticultor que tanto le caracteriza, desde mi punto de vista, valdría la pena poder entenderse sin tantos ambages.

Hoy, en mi condición de abstemio, ya no me quedan enemigos con los que poder conciliar la paz pero sólo por el hecho de sentarme frente a una botella de vino decente con la que saldar una doméstica rencilla, créanme que, a pesar de todo, los echo mucho de menos.
  

lunes, 16 de octubre de 2017

PLUS ULTRA

A tenor de la profusión de banderas constitucionales enarboladas últimamente a cargo de los miles de manifestantes anti independentistas congregados en las calles y en contra del llamado procès catalán he llegado a preguntarme con firmeza si la voluntad tanto de Junqueras y Puigdemont como del resto de partidos catalanistas de tomar tan firme decisión de independencia, se hubiera podido llevar a cabo con la misma relativa facilidad en el seno de una supuesta constituida República Española.

Digo esto porque no hay que olvidar que un elevado porcentaje de republicanos españoles han venido esperando durante muchos años a que se produjera una ocasión propicia que permitiera revisar la Constitución para ejercer su derecho a exigir el cese de la llamada monarquía parlamentaria. Y estos abanderados sí que no los he podido ver en la calle, reivindicando lo que todo el mundo sospecha y muy pocos se atreven a admitir.

En cierto modo me he alegrado mucho al no localizar, afortunadamente, entre el numeroso gentío demasiadas banderas franquistas pero sobre las constitucionales sí que me ha apenado la presencia de sendas coronas españolas, símbolos de la monarquía borbónica, rematando solemnemente las esbeltas columnas de Hércules. Sin embargo, en torno a éstas, figura un lema que me llena de optimismo y esperanza: PLUS ULTRA, en referencia a las colonias que en su día tuvimos en ultramar. Pero no es precisamente esa alusión del lema lo que echo tanto de menos sino que ese MÁS ALLÁ que sobre ellas figura vaya más lejos aún de la actual redacción de la Constitución y que en un día venidero, más pronto que tarde, pueda ser finalmente revisada en favor al derecho de todos los ciudadanos a exigir democráticamente una tercera soñada República Española 

sábado, 14 de octubre de 2017

ÉXODO DE EMPRESAS (con humor, claro)

Desde el pasado 1º de Octubre se ha venido hablando mucho en España de la preocupante salida de Cataluña de numerosas empresas comerciales y bancarias hacia otros distintos destinos de la Península. Preocupación que, por descontado, parece no afectar al Gobern de la Generalitat dado el talante con el que al parecer asume tal controversia.

Aunque por muy distintas razones pero del mismo modo que al Gobern de la Generalitat, a mí tampoco me preocupa tanto esta huida desesperada y de improviso. Al fin y al cabo, pertenezco a un estrato social que apenas tiene vinculación directa con la mayoría de empresas que han emprendido el éxodo hacia su autodestierro. Parecen ser empresas de una gran solvencia económica que, abandonando este país en crisis, se jactan así de actuar en beneficio de sus numerosos clientes cuando todos sabemos que, en realidad, lo hacen principalmente en favor de sus múltiples accionistas, cuyos dividendos es a la postre lo que realmente les preocupa, aunque también  es licito afirmar que están en su perfecto derecho a proteger su amasado patrimonio.

Mis numerosos amigos consideran que mí, -según ellos-, riguroso sentido del humor no tendría hoy cabida en un entorno tan dramático como el que durante estas semanas hemos estado soportando en Cataluña pero yo considero que la ocasión la pintan calva como para, ésta vez, explayarme a mi entero antojo en relación con ese puñado de grandes e importantes empresas a las que nunca me he sentido nada vinculado por cuanto mi estatus social se encuentra tan por debajo de lo aceptable que para ninguna de ellas tendría suficiente interés incorporar mi presencia en sus distintos consejos de administración; ni como accionista ni como cliente siquiera. Sin embargo, -y me gusta reconocerlo abiertamente-, sí que como cliente me considero tan descaradamente vinculado a tres distintas empresas concretas que si éstas me abandonaran tan de repente, no quisiera pensar que sería entonces de mí; jubilado, con una precaria pensión y una edad próxima a la funeraria.

No me duelen prendas en revelar en un orden completamente aleatorio las tres firmas que han estado siempre presentes en mi entorno rigurosamente doméstico y sin las cuales mi vida hubiera parecido un via cruxis sin excusas. El gran vino DON SIMÓN, a punto siempre en cada una de mis comidas diarias, la generosa gaseosa LA CASERA, fresca en verano y dispuesta en cualquier momento a ser mezclada con el vino citado y, por último, el magnífico limpiavajillas FAIRY, sin el que mi menage no brillaría nunca de la misma manera.

Estos tres productos son, por excelencia, los más indicados para formar parte del entorno doméstico de tanta gente que como yo mismo nos movemos en un estrato social del que nos sentimos orgullosa mayoría. Productos de primera necesidad cuya virtud es incuestionable y a los que todos lloraríamos si decidieran, como ya han hecho otros muchos, abandonarnos a nuestra propia suerte en medio del caos que reina hoy en la Cataluña en la que hemos trabajado hasta la jubilación y en la que, por suerte, aún vivimos.

jueves, 12 de octubre de 2017

DECLARACIÓN

La puesta en escena ayer por parte del Sr. Puigdemont en el parlamento sólo sirvió para declarar la independencia a Cataluña (no la independencia de Cataluña). Sí, no me malinterpreten porque juego una vez más con la semántica que me permite el lenguaje. Con su actitud, el Presidente de la Generalitat de Catalunya le declaraba así la independencia a Cataluña. En la calle, los miles de catalanes reunidos a la espera del veredicto final no salían de su asombro al ver traicionados sus sentimientos por haber sido utilizados el pasado uno de Octubre para desembocar finalmente y fuera del Parlamento en un sainete comandado por Ana Gabriel quién en su intervención en el seno de la cámara abogaba ilusionada por una Independencia feminista y…..sin fronteras. Me chocó mucho escuchar lo de “sin fronteras” pero también Ana, al igual que hago yo hoy, tiene todo el derecho a jugar con la semántica de las palabras o cuando no con algún que otro oxímoron.



Esta guerra declarada, disfrazada de independencia, sólo puede tener efectos colaterales en el interior de Cataluña. No estoy seguro de si para Puigdemont y Junqueras será más fácil convencer de su propia actitud a los dos millones y pico de votantes que se dieron cita en las urnas el pasado día uno de Octubre o al Gobierno de Rajoy para que deje de aplicar el tan temido artículo 155 de la Constitución.

Mientras tanto, con la conciencia bien tranquila y ajeno a todo lo que ocurría a su alrededor en el interior del Parlamento, el Sr. Junqueras dormitaba plácidamente; sin duda, sabedor ya de cuál sería el desenlace final de la declaración de Independencia a Cataluña
.
En el fondo, lo siento mucho por todos los amigos catalanes que conservo y que habían puesto sus fundadas esperanzas en esa extraña pareja formada por Junqueras y Puigdemont que finalmente han optado por una estrategia de baile que no alcanzo a comprender del todo.

miércoles, 4 de octubre de 2017

CATALUÑA, 2 DE OCTUBRE

¿Tan difícil resulta entender el concepto del derecho a decidir?

Independientemente de que lo reclame hoy Cataluña, el derecho a decidir es consustancial al propio significado de democracia y al que deberían tener derecho todos los pueblos del orbe, sobre todo, cuando éstos desean un futuro fiable y mejor para todos aquellos que lo componen.

¿Acaso el Gobierno de Rajoy ha prestado alguna vez oídos a las reiteradas reivindicaciones que han venido sucediéndose a lo largo de los últimos años por parte de los catalanes? ¡No! Los catalanes no han sido escuchados durante todo el tiempo en que el PP ha permanecido instalado en el poder. 



El Gobierno no debería haber ignorado nunca el sentimiento general en Cataluña, incubado durante tantos años, de su no pertenencia a un estado que nunca ha intentado corregir las desigualdades económicas y financieras habidas desde siempre y que han reclamado constantemente para sí los sucesivos y distintos gobiernos de la Generalitat en beneficio de un tratamiento mucho más acorde con su contribución al estado y que en virtud del cual, los catalanes, han terminado por exigir el derecho a un mejor trato por parte del gobierno central en forma de referéndum; referéndum inconstitucional a criterio de los celosos guardianes de la Constitución española.

Me jacto de conocer bien el sentido común (seny) de los catalanes como para no haberme sorprendido en absoluto las distintas estrategias empleadas el 1º de Octubre pasado por Puigdemont y Junqueras con la intención de llevar a cabo y con éxito, -en connivencia con los propios actores y representantes de barrios y vecinos-,  una histórica cita multitudinaria ante las urnas a pesar de la contundente oposición de los miles de guardias civiles y policías armados enviados desde el resto del estado y que no pudieron lograr el propósito esperado de abortar el sufragio ni tampoco socavar la voluntad explícita de los votantes.

¿Puede poner alguien en duda la manera pacífica de los catalanes de ejercer su derecho al voto? 

En mi opinión, Cataluña ha sentado un precedente muy difícil de contrarrestar con la aplicación del artículo 155 de la Constitución española porque muy por encima de connotaciones de carácter económico que se deriven de la confrontación, el arraigo tradicional y sentimental  al pretendido concepto de nación independiente, permanecerá siempre ligado, -no sólo como reserva espiritual del pueblo-, sino, además, como un deseo estratégicamente depositado en el acervo histórico y cultural de la pretendida soberanía de Cataluña.

martes, 12 de septiembre de 2017

ORIOL JUNQUERAS i VIES


PRESIDENTE DE ESQUERRA REPUBLICANA DE CATALUNYA

También conocido popularmente con el sobrenombre de PORC SENGLAR (en castellano, JABALÍ)